Me han despedido: qué hacer en los primeros días
Cuando alguien llega al despacho después de un despido, casi siempre trae la misma mezcla de enfado y prisa. La prisa está justificada: el plazo para reclamar es de veinte días hábiles desde el día en que el despido tiene efectos, y no se alarga por nada. Si se pasa, aunque el despido sea injusto, ya no hay nada que hacer.
Estos son los pasos que conviene dar en esos primeros días.
1. Lee la carta con calma (y guárdala)
La empresa tiene que entregarte una carta en la que diga la fecha del despido y el motivo. Fíjate en tres cosas:
- El tipo de despido. No es lo mismo un despido disciplinario (por algo que supuestamente has hecho) que uno objetivo (por causas económicas, organizativas, de producción o por ineptitud).
- Los hechos. Una carta que habla de «bajo rendimiento» sin concretar fechas ni datos es más fácil de rebatir que una que detalla incidentes.
- La indemnización. En el despido objetivo, la empresa debe poner a tu disposición 20 días de salario por año trabajado. En el disciplinario no tiene por qué ofrecer nada.
Si te lo han comunicado por WhatsApp o de palabra, guarda capturas y apunta quién te lo dijo y cuándo. Un despido sin carta suele acabar declarado improcedente.
2. El finiquito no es la indemnización
El finiquito recoge lo que se te debe por el trabajo ya hecho: salario del mes, vacaciones no disfrutadas, parte de las pagas extra. Tienes derecho a cobrarlo reclames o no.
Si te piden que lo firmes y no estás de acuerdo con el despido, escribe junto a tu firma «recibí, no conforme». Así dejas claro que has recibido el documento pero no aceptas el despido ni renuncias a reclamar.
3. Pide el paro sin esperar
Reclamar el despido no te impide cobrar la prestación por desempleo. Tienes quince días hábiles para inscribirte como demandante y solicitarla; si lo haces más tarde, pierdes los días de retraso. Mucha gente lo deja «para cuando se aclare lo del despido» y luego lo lamenta.
4. La papeleta de conciliación
Antes de ir al juzgado hay que intentar un acuerdo ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (en Madrid, el SMAC). Presentar la papeleta suspende el plazo de veinte días, así que es lo primero que se hace.
En el acto de conciliación la empresa puede reconocer que el despido es improcedente y ofrecer una cantidad. A veces es una buena salida; otras, conviene seguir adelante. Depende de lo que se ofrezca y de las pruebas que haya.
5. Qué se puede conseguir
Si el juez declara el despido improcedente, la empresa elige entre readmitirte o pagarte una indemnización de 33 días de salario por año trabajado (con un máximo de 24 mensualidades; los años anteriores a 2012 se calculan a 45 días). Si lo declara nulo (por ejemplo, porque vulnera un derecho fundamental o afecta a una embarazada sin causa real), la readmisión es obligatoria y se pagan los salarios de tramitación.
Lo que más ayuda
Llegar pronto y con papeles: la carta, el contrato, las últimas nóminas, la vida laboral y cualquier mensaje con la empresa. Con eso se puede valorar en una primera conversación si merece la pena reclamar y qué cabe esperar.
Este artículo es informativo y no sustituye al asesoramiento sobre un caso concreto.




